Cuando le cuento a la gente que estoy armando una empresa una reacción común es pensar que el propósito de mi vida es hacerme millonario. Se equivocan. El dinero no es un fin, es un medio para lograr las cosas que queremos. Por supuesto que no todo se logra con dinero, pero a veces la gente se piensa que el vil metal sólo sirve para satisfacer necesidades materiales.Para mí lo más importante que te da el dinero es libertad. Libertad de poder elegir cuándo trabajar, cuándo descansar, si salir de viaje 3 meses, si tomarse un año sabático, si invertir en explorar nuevas ideas, poder asumir nuevos desafíos, tomar más riesgos. Libertad de levantarte un día y poder patear el tablero. Libertad de poder pensar que no tenés necesidad de trabajar el resto de tu vida y te podés dedicar a lo que realmente te interesa y te importa. Cuando uno tiene esa libertad, mira la vida desde una óptica completamente diferente.
Sin embargo, lo usual es que la gente cuando empieza a progresar y ganar más dinero lo primero que hace es aumentar sus gastos: ropa nueva, celular nuevo, auto nuevo, casa nueva, casa en un balneario, etc (no hay límite). Siempre se intenta lograr el mayor nivel de confort que pueda comprar el dinero (o a veces más del que puede pagar). Lo que la gente muchas veces no ve es que están sacrificando su libertad a cambio de estos "placeres terrenales". Vivir siempre al filo de lo que se puede pagar limita enormemente las decisiones que uno puede tomar, y lo exponen a uno a la difícil tarea de revertir esa situación cuando el ingreso ya no es lo que era.
Haber seguido este principio por unos años (gracias a mi novia Karla) hace que ahora pueda estar "gastándome la libertad" persiguiendo un sueño.
Mi humilde consejo: no se compren auto nuevo ni casa propia, moderen sus gastos. Guarden el dinero para algo que realmente valga la pena. Ya va a aparecer la gran oportunidad.
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